Fighting with the Ego (Spanish)

All photos by yours truly.

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Hace unos meses, mientras aún trabajaba como editor de GOGO Magazine, tuve un assignment de entrevistar a una joven artista que sinceramente nunca había conocido, pero como Panamá es un país tan pequeño resulta que era la hermana de una muy buena amiga diseñadora de modas.

Sola en su estudio Andrea me esperaba entre canvases, vajillas y juguetes coleccionables. Toda una mañana nos quedamos hablando sobre la vida, el arte y hasta cómics; aprovechando que su solo show “Batallas del Ser” está ahorita mismo abierto al público en la galería Mateo Sariel (@mateosariel) hasta el 18 de septiembre aquí les comparto ese coloquio tan bueno que tuvimos esa mañana de febrero:


Andrea: …esto es más o menos parte de la colección que voy a tener en agosto. La exhibición se trata básicamente de una batalla interna del ser.
Mauricio (@MCQUEENISMYPAPI): Son bastante violentas…
Andrea: Sí, son batallazos. [Todo] es bien agresivo, pero a la vez todo se controla con el delineado. La paleta también es conflictiva, representa más fricción; hay muchos neutros que luchan con el rosado y el morado, que contribuyen al conflicto en las piezas. Es otro experimento que estoy haciendo: el sujeto está tratando de que no haya una lucha entre su subconsciente y su ego, siendo este último lo que todos exponemos al mundo, y el subconsciente lo que guardamos para nosotros por miedo a que no nos acepten, es nuestro “yo verdadero”.
Mauricio: Es un cierto tipo de desapego…
Andrea (@Taller27): Sí, es el cansancio del subconsciente implorando que lo dejen salir. Y se podrá ver más literalmente en las piezas figurativas, mientras que en las más abstractas se aprecia la talla y el conflicto de la persona. También esta el factor que la sala se va a dividir en dos: la piezas en canvas - que mandé a hacer en el museo - reflejarán el ego por ser materiales pre-fabricados, mientras que las que van en lino, al ser fibras naturales, representan la honestidad del subconsciente.

Mauricio: Y una complementa a la otra…
Andrea: Así es. Es reflejar una batalla muy real para mi y creo que para todo el mundo. Es muy difícil ser honesto con la parte más interna de cada uno/a.
Mauricio: Me causa un poco de risa porque siempre se dice que los artistas son las personas más egocéntricas del mundo, y tiene un poco de veracidad esto, requiere de mucha introspección para poder crear; te tienes mucho en mente a ti mismo/a.
Andrea: Exacto. Algo que me gusta mucho del tema es que creo que no soy la única que lo tiene. Especialmente en un lugar como Panamá, en una sociedad un poco rígida no todo el mundo acepta esto. Me encanta ver lo distinto que es a cuando estaba creciendo, el país entero es mucho más abierto. Me encanta que llego a un restaurante y no conozco a nadie, que voy al teatro y veo bastante gente. Creo que en ese sentido estamos desenvolviéndonos mucho mejor; ya no hay que tener miedo de ser uno/a mismo/a. Y si, todavía falta mucho por recorrer pero al igual que estas piezas la evolución del país es una batalla de todos los días.
Para hacer estas pinturas tuve que pensar en mi subconsciente como un elemento separado, y exteriorizar toda esa frustración. Ha sido todo un proceso de auto-aceptación.
Mauricio: ¿Dirías que esta muestra es completamente autobiográfica?
Andrea: Bastante. Sobre todo tomando en cuenta mi primera muestra que fue muy académica y que fue básicamente una introducción a toda la educación que recibí. Ahora trato de llevar un mensaje más personal, lo cual ha sido difícil porque al hacerlo te sientes más vulnerable porque sabes que es algo muy tuyo y que probablemente alguien te va a rechazar. Es importante estar consiente que no todo va a ser buenísimo, pero tampoco malo.
Mauricio: Háblame un poco de tu educación.
Andrea: Estudié primero en Savannah College of Design, donde me gradué de Interior Design en el 2009, luego me fui directo a Pratt en NYC y tome un MA en Pintura y Dibujo, ahí me gradué en el 2011. Regresé a Panamá a pintar y hoy en día también trato de servir de guía para jóvenes que quieren estudiar arte fuera del país. Empezar art school sin confianza es muy difícil.

Mauricio: Me decías que tu muestra previa fue mucho más metódica, ¿cómo fue este proceso de evolución hasta “Batallas del Ser”? Siempre me ha llamado la atención el desarrollo que tiene un artista hasta finalmente encontrar su propia voz.
Andrea: Mi primera muestra presentaba mucho la figura humana y el estudio de la anatomía – que es una de las primeras cosas que te enseñan en art school, a dibujar el cuerpo humano. Creo que con ese show quería probarme a mi misma que era capaz de hacer una buena composición, controlada, con técnica, y que era capaz de dibujar, como diciéndole a lo demás, “!ey estoy aquí!”. Se llamaba “Líneas Anatómicas”. Casi todas las composiciones tenían a los músculos humanos como sujetos, me interesaba ir más allá de la piel. Había cierto nivel de abstracción porque en realidad no se sabía que era un músculo a primera vista. Era una abstracción universal porque no se mostraba color de piel ni rasgos, ni sexo.
Con “Batallas del Ser” me voy debajo de los órganos, más adentro. Estoy escarbando más y más. Llegar a un nivel de abstracción como éste es bien difícil, primero porque está la rigidez de dominar la figura que se interpone con la necesidad de fluir con las emociones. Otra vez, se explora el concepto del conflicto.
Mauricio: ¿De cuántas piezas se compone la muestra?
Andrea: Al momento llevo pocas piezas porque me tomó muchos meses dominar la técnica - casi año y medio practicando la técnica en pequeño para hacerlo en grande. Lo que más me costó fue hacer el espacio negativo, porque como el nombre lo dice, es negativo. Es como lidiar con lo negativo de tu cabeza: uno lo llena de cosas para no lidiar con él.
Mi hermano mayor murió en noviembre del 2014, y hasta el Sol de hoy no deja de ser un espacio negativo que trato de llenar para no lidiar con él, pero física y emocionalmente se me ha hecho casi imposible. Para mi “Batallas del Ser” ya de por si ha sido éxito porque sí me llena como persona.
Mauricio: En cuanto a la paleta, ¿le diste forma por razones sentimentales o académicas?- Andrea: Ambas. Es académica, pero a la vez dice mucho de mi. La hice pensando en la época azul de Picasso, una época en la que estaba muy deprimido. Es como cuando en inglés dices: “I’m feeling blue”. Es una introspección dentro de la tristeza con la que tuve que lidiar sin que me importara que alguien me juzgara a través de mi pintura.

Mauricio: Ser artista y estar bajo el escrutinio del público de una manera tan visceral es de cierta forma masoquista, ¿no crees?
Andrea: No sé como explicarlo, pero masoquista es una buena palabra. Los que me conocen saben que soy una persona súper tímida, y que trato lo más posible de no ser el centro de atención - ni siquiera tengo Facebook. Aún juego Nintendo, prefiero mil veces quedarme en casa leyendo un libro a salir de mi casa. Soy muy privada y al hacer esto me estoy exponiendo a sobremanera, por lo tanto si califica como masoquismo.
Mauricio: ¿Cuántas piezas planeas hacer al final?
Andrea: Probablemente dieciocho en gran escala: nueve en canvas y nueve en lino. También habrán unas en papel en menor escala.
Mauricio: ¿Te has puesto a pensar que de cierta manera tu hermano va a estar en cada una de las pinturas?
Andrea: Él está, y se nota. Es la razón de todo esto. Él me hizo hacer un viaje dentro de mi. Tenía 41 y me puse a pensar: “yo tengo 29 y la relatividad de la vida es que nunca sabré si mi tiempo se acabará pronto”. Poco después murió Melina [Typaldos], que es la prima hermana de mi esposo, éramos súper cercanas. Fueron dos perdidas rápidas. Al pasar estas cosas empiezas a analizarte y te das cuenta que a pesar de ser tragedias, siempre traen cosas buenas, me ha permito llegar a otro nivel en mi pintura, he podido finalmente dejar mi todo en el canvas. Se lo debo a sus vidas.